Concurso Microrrelatos: Sabor, tierra, libertad, secreto…

CUARTA CONVOCATORIA DEL 1 AL 6 DE ABRIL:

Sabor de amor

…y con plena libertad, voy a confesar lo que ya es un secreto a voces: te quiero, te adoro y quiero gritarle al mundo que la Tierra se para cuando estoy entre tus brazos, porque no existe un sabor más intenso y placentero que el de tus dulces besos.

Noelia Sirena Varada


La última vez

Llevaba en secreto sus maltratos, su falta de libertad, sus vejaciones.  Abrió los ojos, un fuerte sabor a sangre le hizo vomitar. No sabía dónde estaba, sólo que se encontraba tirada en la tierra. Al verse así, se hizo una promesa, ésta sería la última vez.

Marina Vázquez Becerra


En la reserva

Se veía en su mirada la falta de libertad, que se sentía preso en su propia tierra.

¿Qué secreto guardaba en su interior de sabor tan amargo?

No alcanzaba a comprender, por qué tenía que vivir despreciado en su pedacito de pradera, sólo por ser un nativo americano.

Conxi Blanco


Con amor

Participó en la convención anual de gastronomía y se tomó la libertad de echar por tierra todo lo referente a uno de los ingredientes que daban sabor a sus platos.

¿Y cuál era el secreto?  Hacer sus guisos con amor !!!

Conxi Blanco


Día 267. Nostalgia estelar

Meses atrás, escapar de la Tierra parecía el único modo de ser libre. Ahora, el intenso frío agudiza mi amargo sabor a desesperación en esta prisión revestida de acero. Desde el espacio, anhelo en secreto mi regreso. Pues, ni aún lejos de la injusticia, he hallado la libertad

Fermín Menéndez Urbano


Ruptura de cadenas

Instrumentos de madera dan sabor musical a mis reflexiones pasionales. Y recuerdo sus palabras. Un susurro cercano en una noche de promesas. “No analices. Sólo siente”. Entonces, las dudas expiran. Decidido y con mis pies sobre la tierra, descuelgo el teléfono: “¿Quieres saber un secreto…? Mi libertad eres tú”.

Fermín Menéndez Urbano


Piratas

—    Profundos secretos esconde la mar, joven grumete. Ella nos devuelve la libertad, no lo olvides. La tierra es una prisión donde viven los hombres sin sueños… — y diciendo esto el capitán, dio un último trago a la botella, disfrutando del sabor del ron traspasando su sediento gaznate.

Ana González Rudner


Lectura invernal

Las páginas de El Secreto sobre sus piernas. En sus labios, el sabor del café amargo recién hecho. El silencio. Sólo el crujir de las maderas ardientes en la chimenea y las gotas de lluvia golpeando el cristal. Fuera el olor a tierra mojada… En otras palabras, ¡libertad!

Ana González Rudner


Tierra de recuerdo

No era ningún secreto, allí vivía mi libertad, junto al sabor de las tradiciones y a la sensación de volver a ser niña. Aún podía perderme por caminos sin fin, olvidar el tiempo, revivir risas, recordar confidencias… Allí era donde siempre podría volver y encontrarte de nuevo.

 Ángela Magno Malagón


Descubridores

El calor húmedo era insoportable, los mosquitos asesinos y la tierra prometida cada vez se antojaba más lejana. Los sueños de libertad que le llevaron hasta allí se desvanecieron hace mucho. En secreto anhelaba renunciar, pero su orgullo y el sabor amargo de la derrota le impedían dar marcha atrás.

Ángela Magno Malagón


Mi deseo

 Llegaste a mi universo en secreto, haciendo tu presencia necesaria en mi vida como la tierra lo es al extranjero.

Deja el sabor de tu ser en mi interior, hazme disfrutar de la libertad de tus palabras y la caricia de tu mirada, déjame ser tuya para siempre, únicamente tuya.

Mercedes López Fuentes


El sabor de la libertad

En el corazón de la selva se esconde un secreto y nadie ajeno a aquel lugar puede conocerlo.

El anciano indígena contempla con orgullo, desde la cima de la montaña, la libertad que respira la tierra nunca pisada por un extraño, nunca devastada.

Transformándose en águila, sobrevuela el poblado.

Marga Gil


Pendiendo de un hilo

En sus ojos aún podía adivinarse el terrible secreto que le había empujado a abandonar su tierra tiempo atrás. Sus labios conservaban el sabor a traición que emponzoñaba sus pulmones impidiéndole respirar. Solo la libertad y paz prometidas le habían mantenido al margen del abismo. “Al menos de momento”, suspiró.

Blanca Olivares Martínez


La hora de la desesperanza

El día que la tierra tembló, supe que la era de la Libertad tocaba a su fin; las rosas imperiales se marchitaron, las aves enmudecieron, los secretos fueron devorados por la desidia. 

- No temas - susurré a mi pequeño. 

Recé por que no advirtiese el amargo sabor de mis palabras.

Blanca Olivares Martínez


Amantes

En secreto me escabullo en las horas del sueño. La tierra fría y húmeda guarda silencio bajo mis pies desnudos. Aún no distingo tu silueta en la oscuridad pero ya paladeo en el viento el sabor de la libertad breve y efímera que compartimos como amantes.

Israel Lozano Domínguez


Mi regalo

En estos días de éxodo mi vista se pierde a menudo en el horizonte. El cansancio, el sabor a tierra en la boca no son nada, la libertad aguarda al otro lado. Guardo en secreto la alegría de saberte en mi vientre sabiendo que ese será el mejor regalo.

Israel Lozano Domínguez


Cruce de caminos

Veloz esquivaba a la gente. Las gotas de lluvia corrían por sus mejillas y empapaban su camisa. El sabor intenso a tierra mojada y los azotes del viento la confundían.

 Aquel secreto la había dejado paralizada…

Ella también lo pensaba: la libertad era incompatible con el amor.

Sabina Domínguez


Secreto

Y con un beso de despedida alzó su vuelo…desde la distancia de los acontecimientos aquellos labios tenían sabor a tierra perdida. Hoy paladea la libertad dulcemente, alza la mirada al cielo y el juego de las nubes le roba una sonrisa, ella regala una lágrima.

Sabina Domínguez


El secreto de nuestro destino

Lejos de casa, con el sabor a sal de otro mar, descubrió que la libertad no se alcanza sin una raíz profunda. No se puede vivir sin futuro, pero tampoco sin pasado. La tierra que nos ve nacer guarda el secreto de nuestro destino.

Pablo Criado


Tu recuerdo

De tus manos guardo el secreto tibio de una tarde de agosto, en la que ardía la tierra bajo nuestros pies descalzos. Pero aún recuerdo mejor tus labios, de los que aprendí el idioma de todos los hombres y probé, por primera vez el sabor de la verdadera libertad.

Pablo Criado


Amantes furtivos

¿Puede un secreto estar guardado durante 20 años?  Me privaron de libertad, me robaron el sabor de la tierra y el olor del mar. Hoy regreso al lugar donde nos conocimos. Pareces feliz jugando con tus hijos en la misma plaza en que me besabas a escondidas.

Rafa Casielles Restoy


Al alba

Palpitando sobre la tierra mojada, esbozó una sonrisa y escapó por ella hasta la orilla. Horas después regresó con los pulmones henchidos de libertad. Trenzas con sabor a espuma jugueteaban entre sus huellas y un reguero de sal desvelaba el secreto de su piel. El sol acababa de apuñalarle los ojos.

Carlos Alberto Torres


Resolución

Mario esperó que llegara la noche, se deslizó con la espalda pegada a la pared, no sabía si resistiría, el sudor corría por su cuerpo.

Ahora, corrió, saltó la alambrada  adentrándose en el maizal, acezando, arrodillado besó el suelo, les digo un secreto, la libertad tiene un sabor a tierra.

 José Luís Rosas Guerrero


En la piel del mal

Escupió. Aún tenía en la boca el sabor de la tierra. ¿Había escapado?. No podía permitirlo. Nadie podía saber su secreto y seguir con vida. Tenía que matarla. No quería volver a la cárcel, verse privado de libertad otra vez. Un crujido. Sonrió. Pobre niña, nadie escapa de mí.

Marián Sánchez

 

 

 

Esta entrada fue publicada en Concurso de Microrrelatos, QproQuo y clasificada en , , , , . Guarda el enlace permanente. Publica un comentario o deja un trackback: URL del Trackback.

Publicar un Comentario

Tu email nunca será publicado o compartido. Los campos requeridos están marcados con un *

*
*

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>