II Concurso Microrrelatos: Necesidad, Esperanza, Carne, Gritar

PRIMERA CONVOCATORIA DEL 24 AL 29 DE MARZO

Soy tuya

La carne que deja de ser materia. Necesidad de poseerte, de que me poseas… Eres mío y yo tuya. Atrás quedaron las noches en vela, la esperanza de tenerte. Pero es cuando me haces tuya, cuando yo quisiera gritar… Gritar… Y grito a los cuatro vientos. Eres mío, soy tuya.

Mavi Tomé

La necesidad de un beso me hizo cometer esa locura 

Sí, lo reconozco ante el juez y ante Dios. Todos se llevaron las manos a la cabeza y gritaron de espanto al conocer el sentido del beso. Mi esperanza de escapar libre de este embrollo es nula. Así lo pienso, desde un principio, la debilidad de la carne me pierde…

 Marga Gil Benítez

Un nueva vida

Tuvo la necesidad de gritar al viento que estaba cansada de esta injusticia, donde el dolor de la carne llora y suplica esperanza, para poder salir de este agujero negro que es su vida. Suspiró, y tomando fuerzas de un ser superior, enfocó su destino hacia un camino mejor.

Pilar Fuentes

 La liberación del ser

El sol abrasó su carne helada con la necesidad de sentir el calor del astro, motivando su cuerpo a gritar y expulsar la tristeza contenida. Una esperanza renovada nació desde lo más profundo de su ser, por fin era libre.

Pilar Fuentes

¿Qué somos?

Carne y alma, eso somos.
Callar o gritar,esas, las opciones.
Alimento y Espíritu calman nuestra necesidad.
La Esperanza es el motor que alínea todos los elementos.
¿La meta del ser humano? Vivir y soñar si luchas.
O simplemente continuar si te rindes.
Tú decides.

Pilar Calderón Gálvez

Y así cada noche

Cena lista. Solo tenía que llegar del trabajo. La puerta se cerró. Había llegado. La necesidad de huir y gritar surgieron de nuevo, pero la esperanza y el miedo me mantuvieron paralizada. Sin mirarme, se sentó y comenzó a partir la carne.

Dura, dijo. Furioso se acercó. Cerré los ojos.

Esther Cuenca Peña

 Vivir vs. Existir

La necesidad nos había llevado hasta allí. <<Esperanza>>, sentí. Así llamaría a mi bebé. Miré en derredor. El cuerpo y carne de algunos estaban desgarrados, pero todos teníamos la misma expresión. Comenzamos a gritar. ¡Estábamos pisando suelo español! Al fin tendríamos una posibilidad de vivir y no de simplemente existir.

Esther Cuenca Peña

 Hambre

La Necesidad, sin nada más que echarse a la boca, se alimenta de Esperanza, arrancándole la carne a dentelladas. Sabe que se le ofrecerá siempre generosa sin gritar siquiera su dolor.

Conchi Alfado Ojeda

Represión

Somos carne de cañón. Nuestras bocas han sido tapadas. Nuestras manos, atadas. La esperanza se ha esfumado, y la necesidad ha matado nuestros sueños ¿Y nos impiden gritar por nuestros derechos? ¿Debemos permanecer en silencio? Sólo nos queda la palabra, sólo nos queda la palabra…

Ana González Rudner

Vegetariana

Tenía la esperanza de que la cita se cancelase. ¡Qué necesidad tenía ella de ir a comer con sus suegros! Pero allí estaba, con el plato de carne sobre la mesa. Ese asqueroso hedor a cerdo cocinado. Quería gritar del espanto. — ¡Piensa que es una lechuga!— Se dijo. Demasiado tarde…

Ana González Rudner

Esperanza sin salida

Las sirenas marcaban el paso, gritar no servía de nada contra aquel estruendo. Un escalofrío recorría su alma desde que recibió la llamada de emergencia; la necesidad de saber cegaba sus sentidos ajenos a la multitud. Al girar la esquina sus temores pisaron su sombra, la agonía se hizo carne.

Ángela Magno

La esperanza contenida

Los minutos pesaban mientras cogía su  mano en el paritorio. Silencio, ahora parece dormida. Mi miedo se divide; la necesidad por saberla a salvo, la agonía por oírte gritar. Un llanto agudo acompaña nuestra sonrisa. Eres carne de nuestra sangre, alma de nuestras vidas.

Ángela Magno

Tratamiento para la pena

La esperanza es una necesidad hasta el día en que lo olvidas todo. Entonces eres un pedazo de carne que solo sabe llorar y gritar. Es el principio de la curación. Lo formateamos e introducimos en tu cerebro las ideas adecuadas. Resultados garantizados. Todo por un módico precio.

Rafa Casielles

En el almacén de las conservas

Si tenía necesidad podía comer carne. Perdí la esperanza de que me encontraran. Me dijeron que ante todo no debía gritar. Estaba muy oscuro. Un día escuché hablar en mi idioma al otro lado, pero mi voz no salía y había engordado tanto que me quedé encajada para siempre.

Rafa Casielles

Desalmado

Ya no podía gritar, lo había intentado; pero la necesidad de ser tocado tan sólo una última vez, de sentir otros dedos palpando su carne, logró moverlo con la esperanza de salir del féretro.

Jesús Diego Tomé

 

 

Esta entrada fue publicada en Concurso de Microrrelatos y clasificada en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Publica un comentario o deja un trackback: URL del Trackback.

2 Comentarios

  1. MARGA
    Publicado: 31 marzo, 2014 a las 0:17 | Enlace permanente

    Encantada de volver a participar un año más.

Publicar un Comentario

Tu email nunca será publicado o compartido. Los campos requeridos están marcados con un *

*
*

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>