Porque todos los días, son días de literatura y libros

Ayer fue un día de júbilo y fiesta para el mundo de las letras, para el libro, para el lector, editoriales, librerías, bibliotecas, en definitiva para las historias escritas, para la palabra…

El 23 de abril se celebra el Día Internacional del Libro y Derechos de Autor. Se trata de una conmemoración con leyenda, ligada al nacimiento y muerte de varios de los grandes escritores de la literatura universal. Esa fecha corresponde al fallecimiento de los escritores Miguel de Cervantes, William Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega del año 1616, aunque realmente hay algunos matices con respecto a ese día exacto. En esta fecha también fallecieron William Wordsworth (en 1850) y Josep Pla (en 1981). En conmemoración a la cultura y a la protección de la propiedad intelectual, la Conferencia General de la UNESCO aprobó esa fecha para su celebración.

Fue en 1926 cuando Alfonso XIII firmó un Decreto por el que se establecía oficialmente la Fiesta del Libro Español. Una festividad que rápidamente se hizo con el corazón de los lectores, escritores y profesionales del sector, sobre todo en las grandes ciudades universitarias como Barcelona, donde se celebra con gran expectación cada año, San Jordi. La rosas y la literatura son los grandes protagonistas en la ciudad durante ese día. Otras conmemoraciones que se han ligado a ese día son la entrega del Premio Cervantes, el mayor galardón otorgado a los escritores hispanos, que este año ha sido entregado al poeta chileno Nicanor Parra, y la elección de la Capital Mundial del Libro. Es elegida una ciudad del mundo que durante todo ese año dedica un programa de eventos pensados para la literatura, para realzar la belleza del libro y fomentar la lectura. Ereván (Armenia) ha sido elegida como la capital mundial del libro de 2012.

La literatura es un arte variopinto que pretende alcanzar la mente y el corazón de sus lectores, al menos es el propósito de cada escritor es dejar su pequeña huella en el público. Escribir porque hay algo que contar, pero también hacerlo con el anhelo de compartirlo y llegar hasta esas personas que de repente un día se convierten en fieles seguidores de los pensamientos, sentimientos o aventuras que se desprender de cada tipo de escritor o, simplemente, en un efímero lector que un día se sorprende trocando horas de indiferencia por el entusiasmo literario.

André Maurois me enseñó que la lectura de un buen libro es un diálogo incesante en el que el libro te habla y nuestra propia alma le responde. Un libro es capaz de hacernos viajar, es ese tren, ese avión, ese camino capaz de llamar a la reflexión, de despertarnos cuando nuestra energía se adormece, de contarnos leyendas imposibles, historias conmovedoras, de traernos ciencia, números, teorías, historia, descubrimientos, imágenes, ficción… de cambiar nuestra vida. El poder del libro ha llevado a que se convierta incluso en un elemento de expresión artística, en un motivo para hacer arte, en panacea, en posteridad.

Felices días del libro…

Esta entrada fue publicada en Cris de la Torre, Escritores, QproQuo y clasificada en , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Publica un comentario o deja un trackback: URL del Trackback.

Publicar un Comentario

Tu email nunca será publicado o compartido. Los campos requeridos están marcados con un *

*
*

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>